Arquitectura y dimensionamiento
Calculamos capacidad, memoria, almacenamiento y aceleración según los modelos, usuarios, latencia y disponibilidad necesarios.

En pocas palabras
Antes de elegir un modelo estudiamos qué tarea quieres mejorar, qué información necesita y qué riesgos deben controlarse. A partir de ahí construimos una arquitectura proporcionada para consultar documentación, automatizar procesos o asistir a tu equipo sin entregar el gobierno de los datos a una plataforma pública.
Qué incluye
Montamos las piezas necesarias y dejamos claras sus dependencias, límites y responsables. El objetivo es que la solución sea útil para el negocio, segura para la información y sostenible para el equipo que la mantiene.
Calculamos capacidad, memoria, almacenamiento y aceleración según los modelos, usuarios, latencia y disponibilidad necesarios.
Seleccionamos y desplegamos modelos que puedan ejecutarse en infraestructura propia, con una configuración ajustada al caso de uso.
Conectamos documentos y datos internos mediante búsqueda semántica y RAG, manteniendo permisos, versiones y fuentes.
Creamos agentes con herramientas y límites definidos para asistir, consultar, preparar acciones y coordinar tareas.
Conectamos la IA con aplicaciones, bases de datos, APIs y flujos existentes sin obligarte a sustituir todo lo que ya funciona.
Aplicamos autenticación, perfiles, mínimo privilegio y separación de información para que cada persona acceda solo a lo necesario.
Definimos responsables, registro de actividad, conservación de datos y reglas de uso para poder revisar qué ocurrió y por qué.
Probamos respuestas, fuentes, seguridad y utilidad con ejemplos reales antes de ampliar el alcance o automatizar decisiones.
Monitorizamos consumo, tiempos, errores y calidad, y actualizamos modelos, conocimiento y controles cuando cambian las necesidades.
Casos de uso
Empezamos por un proceso donde la información esté disponible, el beneficio se pueda medir y una persona pueda validar el resultado. Después ampliamos con evidencias, no con promesas.
Responde sobre procedimientos, manuales y documentación respetando permisos y mostrando las fuentes utilizadas.
Clasifica, resume y extrae información de expedientes, contratos, informes y formularios para revisión humana.
Prepara respuestas, localiza precedentes y propone siguientes pasos sin publicar ni enviar nada por su cuenta.
Consulta inventarios, documentación y alertas para ayudar a diagnosticar incidencias y documentar actuaciones.
Organiza entradas, contrasta datos y prepara borradores para reducir trabajo manual en tareas repetitivas.
Convierte preguntas en consultas controladas y presenta resultados explicables sobre información autorizada.
Cómo trabajamos
Elegimos un caso de uso, identificamos datos, usuarios, riesgos y una medida clara de éxito.
Construimos un piloto con datos representativos y comprobamos utilidad, calidad, tiempos y consumo.
Integramos identidad, permisos, aplicaciones, registros, copias y procedimientos de operación.
Medimos el servicio, revisamos errores y costes, actualizamos el conocimiento y decidimos cómo ampliar.
Qué recibes
Quedan definidos componentes, datos, flujos, permisos, dependencias, copias y responsables de la solución.
El sistema se valida con ejemplos reales, criterios de calidad y límites conocidos antes de ponerlo en manos de más usuarios.
Recibes reglas de uso, trazabilidad, métricas y un plan de mantenimiento para evolucionar sin perder control.
Preguntas habituales
No necesariamente. Podemos diseñar la solución para ejecutar modelos, almacenar documentos, generar índices y conservar registros dentro de tu infraestructura o de un entorno privado bajo tu control. Cada integración externa se identifica y se decide de forma explícita.
Una solución completamente local puede funcionar sin depender de Internet para las consultas habituales. Las actualizaciones, algunas integraciones o servicios opcionales pueden requerir una conexión controlada.
Depende del tamaño del modelo, el número de usuarios, la velocidad esperada y el tipo de tarea. Podemos reutilizar infraestructura cuando sea adecuado o proponer un equipo específico después de medir el caso de uso.
Solo dentro de los permisos y límites que acordemos. Para acciones sensibles incorporamos revisión humana, confirmaciones, registros y mecanismos para detener o revertir el proceso.
Sí. Una arquitectura híbrida puede reservar los datos sensibles y las tareas habituales para el entorno privado, y utilizar servicios externos únicamente en casos autorizados y con reglas claras.
El siguiente paso
Cuéntanos qué proceso quieres mejorar y qué información interviene. Te propondremos un piloto acotado, una arquitectura proporcionada y criterios claros para decidir si merece la pena avanzar.
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